Macedonia 2

Descubriendo la variedad Vranec y Macedonia del Norte

El 5 de Octubre se celebra el Día Mundial de Vranec, una variedad de uva que nos transporta a un rincón poco conocido del sureste de Europa. Macedonia del Norte tiene una larga e intrigante relación con la viticultura, es la tierra del sol eterno y donde la variedad de uva negra Vranec es la estrella del espectáculo en el escenario del vino.

Este país se encuentra dentro de los Balcanes, limitando con Kosovo, Grecia, Bulgaria, Serbia y Albania. Es famosa por su terreno montañoso, con algunos picos que superan los 2000 metros. Hay quien considera que es confuso y anticuado ver el mundo del vino a través de la lente del “viejo mundo” y del “nuevo mundo”. Sin embargo, los críticos del vino han conjurado un lugar para los vinos y variedades poco explorados de la Península Balcánica: el «nuevo viejo mundo». Esto se relaciona con la historia de esta región como una de las más antiguas de la cultura del vino, más allá del Cáucaso. Aún se pueden encontrar restos de cultivo de uva y producción de vino que se remontan al año 320 a.C.

De las ruinas a los vinos de calidad

La larga tradición de producción de vino en el norte de Macedonia es indiscutible, pero para la variedad de uva Vranec, su historia comienza hacia la última parte del siglo XX, después de la segunda guerra mundial.

En aquella época, la nación era la entonces destruida República de Macedonia, parte de la República Federal Socialista de Yugoslavia, y la Vranec se introdujo como un experimento. Se plantó por primera vez en los viñedos cercanos a la capital, Skopje, como una variedad de alto rendimiento destinada a elaborar vino tinto de consumo accesible y suficiente calidad para una población de 20 millones de personas.

Vranec lo consiguió, para alegría de los viticultores, que competían para obtener mayores rendimientos. Se decía que producían hasta 150-180 hl/ha. En estos años, lo importante era el volumen y poder vender la cosecha, más que producir vino delicado o priorizando calidad.

Afortunadamente, el país ha cambiado mucho. Las hectáreas de viñedo han crecido y actualmente hay unas 22.400 ha. plantadas en todo el país. Paralelamente, el rendimiento de las producciones ha disminuido con una mejor selección del terruño hasta alcanzar, por término medio, unos 70 hl/ha, llegando hasta 30 hl/ha en las  regiones vitícolas de mayor calidad y con las mejores expresiones del terruño.

Las técnicas de vinificación también han mejorado mucho lo largo de los años, con tecnología punta y un mejor procesamiento de la uva. Ello ha dado lugar a excelentes resultados en la calidad de los vinos y ha hecho que Vranec pase, literalmente, de los escombros de la Segunda Guerra Mundial a la categoría de vino de primera calidad.

La arteria del vino

El valle del río Vardar, que va desde el norte del país hasta la frontera sur con Grecia, se considera la principal arteria de Macedonia del Norte. El corazón de la región vinícola de Vardar es la subregión Tikveš. Bajo el mismo nombre, Tikveš, se encuentra también la bodega más antigua de Macedonia del Norte, fundada en 1885, que es el principal motor del desarrollo de la región.

El clima aquí es favorable para la vitivinícola, con unas condiciones únicas en el país, fundamentalmente gracias a la mezcla de influencias mediterráneas, continentales y montañosas. La brisa refrescante del valle del río Vardar también contribuye al microclima ideal del que gozan los viñedos de Vranec. El suelo es diverso en su composición, con drenaje adecuado y orientaciones que aprovechan el sol, lo que ofrece diversas expresiones en los tintos monovarietales elaborados con esta variedad. También se cultivan aquí otras variedades que contribuyen a las mezclas con Vranec, como las tintas Kratoshia o Prokupec y otras internacionales como Cabernet Sauvignon o Merlot.

«Soy Vranec»

La expresión «vran» en eslovaco antiguo se traduce como «negro». El vino de esta variedad tiene un color muy oscuro, casi negro, lo que se corresponde con su etimología. Esta expresión macedonia hace también referencia al caballo joven, de color oscuro. El carácter indomable, la fuerza y el temperamento del vino parecen relacionarse con las características del animal, vinculado a la cultura del campo local.

Los análisis de ADN, han demostrado que la Vranec es descendiente de la Zinfandel (o Primitivo), de hecho, estas dos variedades suelen plantarse juntas en el viñedo, ya que tienden a madurar más o menos al mismo tiempo. Sin embargo, existen sutiles diferencias científicas entre ellas. También hay diferencias en las características típicas de los vinos que producen.

Los vinos monovarietales de Vranec presentan aromas intensos de fruta negra: moras, cerezas sobremadurada, ciruelas pasas y sutiles notas de caza. En el paladar, estos vinos suelen ser secos, de buena acidez,  mucho cuerpo y taninos aterciopelados y bien redondeados, y con una calidez agradable pero con un alto grado de alcohol. Se elaboran normalmente con crianza en roble y su estructura hace que estos vinos puedan envejecer durante periodos prolongados en barricas y botellas, aumentando su complejidad para satisfacción de los consumidores.

By  – Zvonko Hercerg, educador WSET en Tikves Chateau & Domains, y WSET School London. Traducción y adaptación  de Artean Wines

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